sábado, 11 de septiembre de 2010

No han aprendido absolutamente nada

Un compañero de trabajo hizo un comentario muy sabio: Estados Unidos no estaba preparado para los cambios sociales que un presidente negro traía consigo.

Esas palabras retumbaron en mi cerebro con gran elocuencia y lograron detenerme en la faena diaria para analizar semejante aceveración.

Juzgando por la actitud de gran parte de la opinión pública estadounidense, parece ser que no esperaban un líder unificador que mejorara las condiciones de vida en el País sino otro mercader de conflictos bélicos que los llevara de la mano a un apocalipsis prematuro.

Y si le echamos un vistazo a la historia moderna de la autoproclamada nación más poderosa del planeta, veremos que aún luego de la guerra fría, la lucha por los derechos civiles y la guerra de Vietnam. Aún después de los "reaganomics" y el escándalo Irán-Contras. Aún luego del ataque terrorista del 2001 y la subsecuente debacle económica. Todavía escuchamos un discurso masivo de imposición y superioridad ideológica, como si esa fuera la solución a todos los problemas de la humanidad.

La arrogancia y prepotencia parecen no tener límites cuando vemos a un Terry Jones promoviendo un evento multitudinario para quemar el Corán en conmemoración de los nueve años del ataque terrorista a las Torres Gemelas.

Pareciera ser que, luego de esta dura lección, aún no han aprendido absolutamente nada sobre lo que significa convivir en este pequeño planeta. Parecen no haber entendido que Estados Unidos no está por encima del mundo, son parte de él.
-
No obstante, la historia es clara y nos muestra que los Estados Unidos de Norteamérica, desde el principio, quizo establecerce como una potencia fundada en segregación y persecución donde el Gobierno y la Corporación estarían por encima de los intereses ciudadanos.
-
Desde el tiempo en que apenas eran 13 colonias, ya se oponian tenazmente a la convivencia pacífica que proponía la Línea de Proclamación Real de 1763 -frontera que impuso el imperio británico para respetar y mantener el comercio con las tribus indígenas que colindaban con éstas.
-
Luego, a principios del siglo 19, la adopción de la Doctrina Monroe como justificación para su imperialismo expansionista cristalizó sus intenciones hasta los tiempos modernos.
-
Finalmente ocurrió lo impensable: un hombre de evidente raza negra logró la presidencia del país. Luego de dos nefastos cuatrienios de la administración más inepta en la historia de la Casa Blanca, un rayo de luz apareció al final del tunel mediante la elección de un presidente no caucásico, en la truculenta historia de un país que, según palabras de Condoleeza Rice, "nació con el defecto congénito del racismo".
-
Sin embargo, su gobierno fue criticado desde el principio y sus propuestas de socialización de los servicios médicos y el rechazo de ventajas impositivas a los sectores más pudientes del País le han ganado enemigos inclusive entre sus correligionarios.
-
El discurso de tolerancia y aceptación; de convivencia pacífica entre las innumerable nacionalidades que comprenden el home of the free and land of the brave, parece crear ronchas entre los sectores más conservadores que aún ven al País dividido entre Yanquis y Confederados.

Barak Obama ha sido contundentemente inclusivo y conciliador, proponiendo una reforma del sistema social para asistir a los 39.5 millones de habitantes que, según el Buró Federal del censo, viven por debajo del nivel de pobreza en una nación que se jacta de su poderío económico.

Hoy día, detractores de la Administración Obama lo acusan de querer "europanizar" a Estados Unidos con su modelo de justicia social. Pero, ¿qué hay de malo en eso?

Asimismo, la cautela y prudencia del Presidente en asuntos de política exterior ha sido malinterpretada como debilidad ante un País acostumbrado a la brutalidad y la agresión.
-
Entonces, ¿qué es lo que quieren los estadounidenses? ¿Otro traficante de guerras internacionales? ¿Otro presidente corporativo que resguarde los intereses de los más poderosos? -
-
De hecho, la predicción de una apoteósica victoria republicana en el Congreso este año y en la presidencia en el 2012 podría significar el retorno a una era oscura de guerra y atraso intelectual en la nación que, desgraciadamente, rige la pauta de todo lo que acontese en el planeta.
-
Ayer fue Irak, hoy Afganistan y mañana posiblemente Irán. ¿Es que no han aprendido absolutamente nada?